Si bien es cierto que cada vez somos más los que nos animamos a cambiar nuestros hábitos en función de preservar el medioambiente, ya sea mediante pequeños actos cotidianos (como puede ser el reciclaje) o con otros que nos implican mayor compromiso, todavía nos puede resultar ajena la idea de poder cultivar en nuestro hogar nuestros propios alimentos y plantas medicinales, más aún si contamos con un espacio reducido.

Afortunadamente, tenemos a Tom Dixon para convencernos de que es realmente posible contribuir al cambio que nos llevará hacia una vida más sostenible. De eso trata “La jardinería salvará el mundo”, un experimento en la agricultura urbana que se expondrán en el Chelsea Flower Show de Londres.

En este trabajo realizado junto a IKEA, se exploran soluciones asequibles y con visión de futuro para que las personas se animen a dar ese paso (que a su vez favorece la reducción del desperdicio de alimentos), comunicándonos la belleza y la importancia funcional de la horticultura a través del conocimiento tradicional y lo último en innovación en crecimiento.

En palabras del creador: “Como parte del Chelsea Flower Show, hemos diseñado y realizado un modelo experimental para el cultivo de plantas en el entorno urbano. Con el objetivo de devolver algo a las ciudades, y crear paisajes productivos dentro de las zonas urbanas, el jardín incluye un paisaje modular elevado con plantas comestibles y medicinales y un jardín cerrado alimentado por sistemas hidropónicos e iluminación controlable”. 

El argumento de Dixon es claro: “La jardinería es única en su atractivo universal y su poder de transformación. Sin plantas y más plantaciones, todos estamos en problemas”. Y con esto no podemos negarnos a imaginar un futuro en el que la agricultura urbana no tenga un papel primordial en nuestra cotidianeidad en el asfalto.

Brotes verdes en el cemento.

Leave a Reply