Cameron Welch es el reciente ganador del One River Emerging Art Award (otorgado por la Escuela de Arte y Diseño One River). Este joven nacido en Indianápolis (1990) que vive y trabaja en Nueva York, destaca por una obra — que hace referencia a la mitología, la identidad negra y la sociedad moderna— famosa por incorporar objetos hallados por el propio Cameron en los contenedores de basura de Brooklyn, elementos que luego son reinterpretados en una mezcla de pintura y mosaicos.

El joven creador entiende que la mitología celebrada por la sociedad moderna excluye en gran medida la identidad negra, por lo que se propuso incorporar a las personas de color en la escena representativa de la fabricación de mosaicos o la pintura histórica, planteando un nuevo paradigma de representatividad. Un ejemplo de ello es la reutilización que ha hecho de personajes grecorromanos como en Black Cupid , el niño blanco, generalmente querubín, a quien lo ha recreado con baldosas negras, disparando una flecha hacia una Venus rubia con un corazón reventado y su nombre tatuado en su brazo.

A través de una serie de esculturas y “pinturas”, relicarios de mosaicos montados en la pared, Welch, representa sus propias mitologías, específicamente, historias no contadas de la experiencia negra estadounidense. Obras en las que los azulejos conviven con sus hallazgos (CD’s, escobas, espejos, pinceles, estatuas de ángeles negros y un tambor aborigen de Djembe) y se intercalan también con trozos de espejo y vidrio, en los que el espectador puede reflejarse.

La música es otro de sus temas que se observan en su trabajo, no solo por el golpeteo del martillo que se oye en su estudio por la rotura de los materiales, sino también porque a menudo incluye figuras que sostienen la famosa lira de Hermes, tambores africanos o incluso instrumentos musicales completos como teclados y trompetas.

Welch presentó sus mosaicos en un evento emergente de cuatro días organizado por la escuela de arte bajo su programa de Premio al Arte Emergente y ha recibido una subvención de 5000 USD por parte de la misma entidad. En relación a ello expresó que se sentía “increíblemente honrado por recibir el premio” y que estaba “encantado de colaborar con una organización que enriquece la vida de los jóvenes  al conectarlos con el arte contemporáneo”.

Un artista sin desperdicio.

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