Marc Jacobs ha adquirido el estatus de semidiós en la industria de la moda, pero no siempre fue así. Décadas atrás tuvo que luchar incansablemente por un concepto que para él era más que evidente: música y moda van de la mano.

Hoy en día no cabe duda, y es gracias al diseñador americano, que hace veinticinco años, inspirado por la música grunge confeccionó una colección que cambiaría la concepción de la moda para siempre.

Estos dos mundos van estrechamente ligados, pues para una buena puesta en escena y para generar la mejor imagen posible del artista, su estilismo y personalidad al vestir son fundamentales. Y ahí entra el trabajo de diseñadores de renombre mundial como Jacobs, que cada temporada ponen de manifiesto la importancia de la música en sus creaciones con las playlists que cuidadosamente seleccionan para sus shows, nombrando embajadores de sus firmas a estrellas del rock, hip hop y pop, o estando muy presentes en tours o videoclips.

En noviembre de 1992, trabajando con Perry Ellis, Jacobs se inspiró en la música grunge y el estilo personal de sus amigos para presentar la moda de los 90 como una reinvención del lujo. Presentó a Naomi Campbell, Tyra Banks, Christy Turlington y el resto de la cuadrilla de supermodelos de los 90 en la pasarela con zapatillas Converse, botas Doctor Martens, camisas a cuadros sucias y vestidos “granny”. El público de todo el mundo se quedó boquiabierto, al punto que la periodista Cathy Horyn no dudó en afirmar que parecía que el creador neoyorquino no hubiera diseñado nada, y simplemente hubiera arrasado las tiendas de segunda mano de la zona.

La colección de primavera de 1993 no fue bien recibida por los más entendidos del mundillo, al punto de que Jacobs fue despedido de Perry Ellis. Críticos como Horyn y Suzy Menkes (que se acabaron retractando de sus declaraciones) rechazaron este enfoque disruptivo que ofrecía Marc Jacobs. Menkes llegó a calificar la colección de “espantosa”.

Mientras le defenestraban y lanzaban al vacío, el diseñador sintió que llegaba al culmen de su carrera, comenzando a su vez la de artista. Aquella colección le liberó del compromiso creativo, para dar paso a su propia visión. Este fue el momento en el que la moda y la música se fusionaron, nutriéndose unos de otros.

El año pasado, Jacobs rescató los 26 looks de la colección original para celebrar el 25 Aniversario de la perversa e irónica colección que rompió la pista y por qué no, para reírse de aquellos que le tildaron poco menos que de esperpento. Estos looks de la ‘Colección Redux‘ se replicaron en todos los detalles, desde el tejido hasta los cortes, incluso los zapatos, las joyas y los accesorios reflejan el original enfoque de la colección de 1993.

Slick Woods, Gigi Hadid, Binx Walton y Dree Hemingway son algunos de los modelos que participaron de la reconstrucción de la colección subversiva del ’93 en un libro digital, fotografiado por el legendario Juergen Teller.

Quien ríe último, ríe mejor.

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