¿Quién no ha soñado alguna vez con ir a toda velocidad sin acabar entre rejas o con una multa de proporciones históricas?

Pensar en Bugatti es pensar en la materialización de las ansias de velocidad más primitivas. Los supercoches que fabrica la casa italiana son el deseo de apasionados del automovilismo y del diseño a partes iguales. La implementación tecnológica en estas bestias de cuatro ruedas es otro de sus fuertes, pues no descuidan ni el más mínimo detalle, por no hablar del empleo de los materiales más exquisitos para sus interiores.

Pero, esperar 18 años para poder subirnos a uno, parece demasiado, no? Si Ettore Bugatti, fundador de la prestigiosa compañía, decidió replicar el Type 35 para su hijo Roland, ahora, con motivo del 110 aniversario de Bugatti, los italianos lanzan, en recuerdo de aquella creación, de la que finalmente se fabricaron 500 unidades que se vendieron en tiempo récord, una actualización con la placa conmemorativa de dicha fecha, así como el número de identificación de cada unidad.

Este mini bólido presenta dos versiones: Modo Niño y Modo Adulto. En el primero de ellos, este Bugatti Baby II alcanzará los 20 km/h, si activamos la segunda opción, para la que necesitaremos solicitar la Speed Key para que circule a una velocidad de hasta 45 km/h.

Disponible por unos 40000€, acceder al coche que más carreras ganó nunca (más de 2000) y tener al niño, y al no tan niño más feliz del planeta, se antoja menos utópico que antes.

Ahora pilla a tu niño cuando pise el acelerador…

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