Desde hace unos años el pilates comenzó a ganar fama y adeptos. Se trata de una disciplina que mejora aspectos como la postura, la elasticidad, la fuerza o la coordinación.Y que resulta tan interesante y beneficiosa que se la ha empezado a fusionar con otras actividades del mundo del fitness, con el objetivo de dar a luz nuevos conceptos y ampliar el abanico de ofertas deportivas.

Una de estas nuevas versiones se llama crosspilates, y llega de la mano de Miriam Carles-Tolrá.

Esta innovadora fisioterapeuta especializada en rehabilitación del suelo pélvico —y entrenadora del centro deportivo de Barcelona DynamiCore— logró transformar el pilates en un ejercicio más dinámico e intenso al añadirle lo mejor del crossfit. Con esta combinación logra llevar cada músculo al límite, y tonifica el cuerpo al máximo.

La base de esta práctica gira en torno al pilates. Las actividades se realizan en un tempo lento, poniendo atención a la respiración, pero se incorpora la intensidad y algunos ejercicios del crossfit, lo que le añade a los beneficios ya conocidos de la disciplina del siglo XX una mejora cardiovascular y del tono físico en general.

Una de las características distintivas del crosspilates es la utilización de la MOTR, una máquina ideada para combinar pilates reformer con pilates suelo. Su forma cilíndrica permite trabajar al máximo la estabilidad, la agilidad y, sobre todo, el equilibrio. Asimismo, con este aparato se pueden realizar muchísimos ejercicios y adaptarlos al nivel de cada persona.

Desde las extremidades hasta la zona lumbar y abdominal, todos los músculos del cuerpo se ven implicados al realizar este entrenamiento que, al igual que el pilates, no tiene ningún tipo de impacto que pueda dañar las articulaciones. Y esta es otra de sus ventajas, ya que lo convierte también en un excelente complemento para otros deportes que requieren mayor exigencia.

Las sinergias se extrapolan a todo, y el pilates no iba a ser una excepción.

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