Fiel a su personalidad disruptiva, Virgil Abloh —quien hace unos meses hizo realidad su deseo de dirigir una casa de lujo al ser nombrado Director Artístico de las Colecciones de Hombre por la legendaria Louis Vuitton— eligió comunicar su Campaña Primavera-Verano 2019 de una manera sorpresiva y con una peculiar creatividad.

Y es que este estadounidense, hijo de inmigrantes ghaneses, habita más allá de lo tradicional. Su cualidad multidisciplinar lo llevó a explorar diferentes mundos como la arquitectura, la ingeniería, la música (con su faceta de DJ y como organizador de fiestas) y, por supuesto, el diseño, tanto de indumentaria, como también de muebles. En fin, un “esquizofrénico creativo” —como se denomina a sí mismo— que sabe aprovechar las oportunidades y que se propone hacer cultura con cada una de sus creaciones.

Sin dudas Abloh viene creciendo a grandes pasos desde el lanzamiento de Off-White en 2013, y lo hace forjando una línea alternativa, lejos de las jerarquías de la moda. Esta actitud lo convierte en un referente que, además, colabora con las generaciones de jóvenes creadores de tendencias de la moda callejera, para que ellos también puedan llegar a la cima y sean incluso reconocidos como iguales por los diseñadores de lujo.

El creativo afirma que todo lo que hace está relacionado con algo que lo influenció. No es casual entonces que haya optado por abordar el crecimiento individual bajo los lentes de la inclusión para esta campaña organizada en tres capítulos de enero a marzo.

El primero se titula “Infancia, niñez y adolescencia” y se basa en el desarrollo de las etapas que forman la identidad del hombre; las dos primeras simbolizan principalmente la pureza (instancias que no se ven perturbadas por apreciaciones de género, color, religión), mientras que la última representa los deseos y los sueños de su generación.

El segundo capítulo, “El estudio del pintor”, consiste en un homenaje al pintor realista del siglo XIX Gustave Courbet. El propio Virgil es el protagonista de la imagen: aparece en el centro realizando un fitting.

Y el tercero, “Los adolescentes escolares”, representa a la interactividad entre teenagers, donde el tema del deseo de pertenencia se contrasta con la necesidad de individualidad.

La revolución ha llegado a LV de mano de Virgil Abloh. Y esto no ha hecho más que empezar.

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