La trascendencia de PFW es mundialmente conocida. No descubrimos nada diciendo que lo que sucederá en el universo moda cada temporada nace en gran parte en la capital gala. Todos los diseñadores consagrados buscan mantener las expectativas altas entre sus incondicionales, y las firmas jóvenes buscan el espaldarazo que en su día tuvieron los primeros para poder comer en la mesa de los grandes.

En esa onda de crecimiento y aspiraciones por culminar navegan fashionistas, modelos, fotógrafos y estilistas, entre otros, que se plantan en la puerta del Palais de Tokyo, Jardines de Tullerías y demás lugares emblemáticos, esperando la llegada de los artistas de mayor impacto internacional, it girls&boys, diseñadores y celebrities de toda índole y captar con sus cámaras y móviles los estilismos que definirán nuestros armarios en los meses venideros.

El streetstyle ha alcanzado una relevancia tal, que en ocasiones se concentra el verdadero termómetro de la moda y el diseño en los aledaños de los propios shows. Aquellos que no pueden acceder a los desfiles y codearse con los personajes más destacados del mundo, crean su propio espectáculo luciendo sus creaciones, outfits y personalidad en las calles de la ciudad. Y este movimiento se ha convertido en otro personaje relevante de cualquier Fashion Week del mundo.

En la pasada edición de la semana de la moda francesa, pudimos ver in situ lo que sucedía en las proximidades de los desfiles de los mejores diseñadores allí presentes. Palpar las vibras del lugar, intercambiar pareceres con otros aficionados, inspirarte por los looks de los demás, establecer sinergias con otros creativos, postular para algún casting, ser fotografiado o fotografiar… Las posibilidades son infinitas.

Por si la propia Paris Fashion Week no fuera suficiente, en esas fechas se celebran las ferias y presentaciones de las firmas de streetwear más on trend. Aries Arise, Camperlab, Stüssy o Kappa daban a conocer las que serán las colecciones de invierno del año próximo en el emblemático showroom SlamJam, y nadie falta a este punto de encuentro en el que el estilo emana a raudales.

Y como punto final a un día de shootings callejeros, conocer las tendencias que vienen, nada como asistir a alguna de las fiestas organizadas por las firmas, en las que departir con profesionales del medio, influencers, modelos o diseñadores y, porqué no, dejarte llevar por la música y deslizarte por la noche con tu mejor propuesta.

Desfilar no es cosa únicamente de modelos y pasarelas. La moda vive de la calle, y en la calle cobra vida.

Leave a Reply